Voy a confesarme desde el principio: no estoy hecha para los juegos de miedo. Soy de esas personas que se esconde detrás de un cojín mientras ve películas de miedo, y para quien jugar a juegos como Call of Cthulu ya es todo un mérito. Y sin embargo veo películas de miedo, leo libros de terror y me fascinan las casas encantadas: la experiencia del terror me resulta divertida, aunque sea incapaz de trasladarla a un videojuego. Es por eso que en cuanto vi el tráiler de Creepy Tale sabía que tenía que jugarlo.
La estética de Creepy
Tale es lo que en inglés llamarían spooky
(escalofriante). Hablamos de terror, sí, pero lo spooky está siempre ligado a lo sobrenatural (criaturas fantásticas
y monstruosas) y a lo entrañable, donde las criaturas pueden ser amables e
incluso cute.
El mundo de Creepy Tale parece sacado directamente
de un antiguo cuento de los hermanos Grimm. Y no me refiero a una versión
edulcorada y actualizada (y re-revisada) de cuentos infantiles, hablo de los
siniestros cuentos alemanes que se recogieron originalmente en el XIX (sólo
hace falta comparar el primer Barba Azul
con la versión censurada apenas medio siglo después para saber a qué me refiero).
La historia resulta familiar: dos hermanos que se
adentran en el profundo y tenebroso bosque para buscar setas y en su lugar se
encuentran con criaturas terribles y amenazas ocultas.
La atmósfera del bosque es
oscura, sombría. En él todo resulta amenazador y misterioso: extrañas criaturas
con pinchos y ojos rojos, brujas malvadas comeniños, duendes asustadizos,
monstruos de grandes colmillos, personajes pintorescos que tocan la flauta.
Todo esto hace de Creepy Tale un
cuento de hadas siniestro, curioso y divertido, envuelto en cierto halo de
folclore popular, donde nunca sabes qué se esconde detrás de cada tocón y dónde
puedes aparecer tras cruzar el puente, entrar en el hueco de un árbol o colarte
en una casita encantada.
Es evidente, viendo los gráficos, que no es un juego
aterrador. Es de miedo, pero como he dicho es spooky, así que el resultado acaba siendo hasta cierto punto
divertido. El ruido de los monstruos, las mecánicas de los puzles, todo es en
mi opinión original y simpático, hasta el punto de que las criaturas y
monstruos de Creepy Tale son al mismo
tiempo adorables y terribles, graciosas y aterradoras.
Sin embargo eso no significa
que no puedas tener algún que otro susto, y es que éste es un poco el punto de
la discordia en Creepy Tale: sus
puzles. Cuando llegas a un nivel la mayor parte de las veces no sabes qué
tienes que hacer. Así que hay que tocar setas misteriosas para ver qué ocurre,
correr delante del monstruo para ver qué pasa e investigar, en general, los
elementos del entorno. La mayor parte de las veces es tremendamente intuitivo y
no necesitas nada más que investigar un poco para resolver el puzle. Pero con
frecuencia, mientras esto ocurre, os encontraréis con más de una escena
divertida y con algún susto inesperado.
No obstante, como digo, éste
es un poco el punto por el que la gente lo ama o lo odia, y es que en Creepy Tale tú tienes que ser capaz de
identificar y utilizar los recursos que el nivel te da… sin saber muchas veces
cuáles son. A veces acabas yendo a la caza del pixel, y te encuentras
completamente bloqueado y sin saber qué hacer porque una de las decenas de
setas que te has encontrado en el nivel resulta que puede cogerse. Entiendo el
porqué de hacerlo así, y es que quizá poner un halo resplandeciente sobre los
objetos que se pueden utilizar rompería la estética, o poner una marca encima,
de algún modo, haría el juego menos interactivo y demasiado fácil. No obstante
creo que acaba, en algunas ocasiones, por no estar bien balanceado; y es que la
mayor parte de los jugadores nos hemos atascado en el mismo punto precisamente
por esto.
Respecto a la estética general, otro punto a tener en
cuenta de Creepy Tale es la presencia
de las ilustraciones y el mundo de John Kenn Mortensen, del que los hermanos
dicen haberse inspirado para crear el juego. Aunque hay quien apunta a que hay
algo más que “inspiración” en Creepy Tale,
lo que es seguro es que Creepy Brothers han sido capaces de recrear esa aura de
fascinación y escalofrío que tan bien plasma Mortensen. Las creaciones de
Mortensen producen esa sensación compleja y extraña de no poder apartar la
mirada de una imagen, y de al mismo tiempo sentir una sensación pulsátil de
incomodidad y un leve atisbo de terror sacado directamente del pozo de nuestros
miedos infantiles. En Creepy Tale
esta sensación está presente, pero rebajada con algunos puntos de comicidad y
un diseño de personajes más redondeado y amable.
| Comparativa entre una ilustración de Mortensen y uno de los juegos de Creepy Tale |
Mi reflexión general es que es un juego entretenido
que, aunque pueda resultar frustrante en algunas ocasiones, podrás pasarte en
algo menos de dos horas sin dificultad. Es un título sencillo, pero ofrece
ciertos puzles desafiantes y muy creativos y una estética escalofriante y
divertida.
Fecha de publicación: febrero de 2020
País: Rusia.
Género: Indie / terror
Duración : 2 - 3 horas
Dificultad: Con la salvedad de algún puzle es muy intuitivo
Steam: Creepy Tale
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