El bosque sabe tu nombre

sábado, 30 de octubre de 2021

 



      A veces ocurre que te encuentras entre las estanterías de la biblioteca o de tu librería preferida un producto que te resulta revelador por una razón: te demuestra y lo digo sin asomo de crítica, simplemente remarco una realidad que las editoriales (en general) son sólo una empresa que busca el lucro y no la calidad literaria. Como digo, esto no es ningún tipo de crítica: la razón de ser de una empresa es, naturalmente, sacar algún lucro económico; me parece normal que una editorial apoye un proyecto con perspectivas favorables de negocio antes que una obra de gran calidad con pocas perspectivas de venta.
 
     Sin embargo señalo esta cuestión porque me parece la clave para entender el libro que esta semana he tenido entre mis manos. Y es que, aunque suene duro decirlo, El bosque sabe tu nombre es un producto fruto del marketing y del olfato de algún buen editor que ha visto que tenía el potencial para ser un best seller (aunque goce de más bien poca calidad literaria).
      

        He estado pensando en cómo diseccionar, punto por punto, esta novela y así poder explicar por qué me parece tan mal escrita a tantos niveles. Sin embargo, si algo quería cuando empecé a compartir mis impresiones en este blog era no destripar nunca una obra. Soy una de esas personas que adora "llegar virgen" a una obra: sin prejuicios ni expectativas. Quizá en un futuro la diseccione (principalmente para justificar el por qué del resto de mi reseña) pero de momento lo reservaré para quien me pregunte pro privado. 

 
     Con respecto a la obra, debo reconocer que esta desilusión es en parte culpa mía. Me lancé a la aventura cuando conocía más bien poco sobre la novela. Si acaso me sonaba el título: tal vez de Instagram, tal vez de alguna recomendación de Goodreads… El caso es que, tras verla de reojo en la sección de novedades y sin tener tampoco mucha idea de qué esperaba encontrar no lo pensé mucho y la traje a casa.
 
        Ya desde las primeras páginas me pareció que estaba ante un producto fruto de la mano de alguien novel. Los diálogos eran pésimos y la poca elegancia (fácilmente resuelta con apenas un poco de habilidad) me hizo titubear a la hora de seguir leyendo. Pero ¡eh!, me encontraba ante un producto con el sello de una importante casa editorial, así que me decidí a acabarla con la esperanza de llevarme la grata sorpresa que nunca llegó.
 
    Cuantas más páginas pasaba rezaba en mi interior para que citando a Alcibíadesésta fuese como una de esas estatuas de silenos que dentro esconde la estatua de un dios
1La verdad es que siendo justano es una obra deleznable, pero sí que me parece totalmente prescindible.


      Son tantos los errores que he encontrado, tantas las aristas que tiene este libro, que me resulta difícil ser justa con él. Cuanto más leía más me interrogaba “¿debe sancionarse un plato porque la ejecución no sea perfecta?”. La obra está plagada de errores de puntuación(numerosísimos), los diálogos son terribles, los personajes pecan de omnisciencia, las mujeres parecen alienadas a su propia época, la protagonista es casi una sociópata… y rompe mucho, mucho, mucho lo que en los círculos de guionistas se llama “el doble camelo”3




        Escribo todo esto consciente de que habrá quien en casa esté afilando su hacha y encendiendo una hoguera. Me parece normal que a mucha gente le guste el producto. Como decía al principio de esta entrada: si una editorial como Random House ha apostado por ella es porque obviamente tiene potencial. Eso sólo significa que si eres un lector tiquismiquis a quien le gusta escarbar entre los entresijos de una novela es difícil que te convenza; pero eso no se traduce en que a la mayor parte de quienes me leáis no os pueda interesar. Me limito a comentar que me parece la obra de alguien novel con mucho que mejorar, pero tómate mi crítica como una advertencia o como una invitación a leerlo, como cada uno prefiera.


      Por mi parte creo que la novela tiene ciertos elementos interesantes, pero que no acaban de ser bien ejecutados. Quizá en un futuro nuestra autora pueda deleitarnos  no sólo con futuras obras (cosa con la que cuento) sino con libros más conseguidos y mejor pulidos. 


        Quizá en una futura entrada justifique adecuadamente cuáles son todos esos problemas que digo haber encontrado en El bosque sabe tu nombre, y que me comentéis si también a vosotros os irritaron o si – efectivamente – soy una tiquismiquis irredenta.
 
 
Valoración: ¿Un 3,5 de 10?. Para un concurso literario de instituto estaría bien.
Autora: Alaitz Leceaga
Año de publicación original: 
País en que se ambienta: España y EEUU.
Género: Novela de fantasía
Extensión: 

Dificultad de lectura: Para tiquismiquis, bastante cuesta arriba.
GoodreadsEl bosque sabe tu nombre



[1] … y que no estuviese, como sospechaba, perdiendo un valioso tiempo leyéndola.
[2] Algo que, hasta cierto punto, es aceptable en una primera edición, pero que en esta obra llega a un nivel inadmisible.
[3] Es decir: creer que porque hay magia en una obra puedo hacer y deshacer sin que la credibilidad y la lógica se vean afectadas. Nota para Leceaga: no metas magia en una novela si no tiene reglas de ningún tipo, siempre falla.


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